Sebastian Baez derribó a Grigor Dimitrov en el estreno del Masters 1000 de Cincinnati. El marcador de 1-6, 6-3, 6-4 dice poco sobre el tamaño del sufrimiento. El argentino comenzó apagado, vio al búlgaro ponerse 1-4 en el set decisivo y aun así salió de la cancha con la plaza.

La remontada no llegó de una vez. Dimitrov controlaba el tercer set con autoridad de quien ganó el torneo en 2017. Sacaba bien, variaba el ritmo, y Baez erraba más de lo que acertaba. Hasta que el argentino encontró una devolución firme y transformó el partido. Quebró dos veces y se vino arriba. El empuje de la afición hizo el resto.

No hubo tie-break ni drama final. Baez ganó los últimos cinco juegos y cerró por 6-4.

En la segunda ronda, el argentino se enfrenta a Learner Tien.