Columna · Ricardo Bastos

Carol Meligeni remonta final contra argentina y demuestra que el polvo de ladrillo todavía paga las cuentas

Victoria de remontada en el W35 de Pergamino reaviva el debate sobre dónde el tenis femenino brasileño construyó su camino.

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Miren el marcador: 4-6, 6-3, 6-2. Carol Meligeni empezó perdiendo la final de Pergamino, remontó ante Victoria Bosio y se llevó el W35 de polvo de ladrillo en Argentina.

Remontada de set. Partido de tres parciales. A los 27 años, Carol no necesitó inventar. Hizo lo que el polvo de ladrillo pide: paciencia, intercambio de pelotas, esperar el momento justo.

Vean, esto no es nostalgia. Es constatación. El tenis femenino brasileño construyó carreras relevantes en el polvo de ladrillo sudamericano. Laura Pigossi, el mismo domingo, estaba en la final del W100 de Gran Canaria. También polvo de ladrillo. También construcción lenta, torneo por torneo, punto por punto.

Hay quien hace muecas ante los ITFs. Los premios son bajos, la visibilidad es casi nula, el ranking sube despacio. Pero es aquí donde las brasileñas juegan. Es aquí donde ganan. Carolina Meligeni remonta final y conquista ITF W35 de Pergamino.

La pregunta que queda: ¿por qué todavía no logramos traducir esto a otras superficies? El polvo de ladrillo paga las cuentas, forma jugadoras, da títulos. Solo no da Grand Slam. Nunca dio.

Carol Meligeni ahora suma un trofeo más. El siguiente paso de ella está en el calendario de agosto, todavía en los ITFs europeos y sudamericanos. El polvo de ladrillo sigue llamando. Y respondiendo.